Hoy el viento soplaba hacia el mar. De hecho nos esta llegando ahora todo el humo, pero durante el espectáculo se pudieron ver los fuegos con toda claridad desde nuestro balcón.
Además los madrileños lo han hecho francamente bien. Hay que decir que venÃan preparados y saben como hacer un buen castillo que dure los 30 minutos.
Unos buenos fuegos no solo se juzgan por el color, los tipos de cohete, el ruido y el tamaño, ya que en eso no se puede innovar demasiado, hay otros factores importantes.
Uno de ellos es el ritmo , para mantener la atención durante todo el rato sin gastar toda la polvora durante los primeros minutos ni dejarlos todos hasta al final, matando de aburrimiento durante toda la media hora.
También esta la figura, la que forman los cohetes de distintas formas tamaños y alturas, llegando hasta ocupar todo el cielo.
La variedad es también muy importante, y aunque cohetes nuevos no se inventan, el numero de ramificaciones y variaciones que puede lograr un solo cohete es también importante, ya que som difÃciles de lograr.
Estos de Madrid, lo tenÃan todo. Los colores eran de una gran variedad. Empezaron con unos grandes azul-grana, que no se diga que son merengues… Luego tiraron unas esplendidas flores a todos los niveles. Combinaciones de colores de lilas y dorados intensos. Las palmeras que hicieron también fueron espectaculares, y los de agua, que puedo decir, los veÃamos desde aquà aunque no podemos ver la Sa Palomera por el dichoso hotel. Durante todo el rato, los petardos iban de medianos a más gordos, y casi todos crecÃan inesperadamente, cuando parecÃa que estaban ya apagados.
Sobre todo destacarÃa el ritmo, que nos mantenÃan entusiasmados durante los 30 minutos y una espléndida traca final. Cuando ya parecÃa que se tendrÃa que haber acabado soltaron un gran estruendo, que no se diga que no hacen ruido. Para terminar, y con toda perfección, los tres petardos finales para señalar que se acabó.
No hace falta decir que todo el público estaba entusiasmado y que aplaudÃa con cada nueva construcción. Al final todos aplaudimos un buen rato. Chapó por los Vulcano de villarejo de Salvanes!